martes, 14 de junio de 2016

Algunos detalles de la encuesta del CIS



Coincidiendo con el inicio oficial de la campaña electoral, se ha publicado la encuesta del CIS que, con una gran muestra de mas de 17.000 entrevistas, trata de dibujar el escenario político previo a la convocatoria electoral.

El tamaño de la muestra da a esta encuesta una gran precisión, que permite que pueda hacerse una distribución de resultados por provincias con un mínimo de fiabilidad.

Sin embargo, la encuesta del CIS tiene algunas limitaciones.

La primera limitación está en su largo proceso de elaboración, que hace que los resultados publicados sean antiguos. En este caso, el trabajo de campo se hizo entre el 4 y el 22 de mayo, un mes antes de su publicación.

El largo período de recogida de datos, 18 días, hace que  la situación no sea homogénea, pues la opinión pública no es la misma el día 4 que el día 22. En una situación de mucha volatilidad política esta falta de homogeneidad distorsiona bastante la muestra recogida.

Si consideramos, además, que uno de los hechos más relevantes de esta campaña ha sido el acuerdo electoral IU-Podemos, que se ha ido gestando justamente durante el período de muestreo, la distorsión de los datos recogidos es mucho mayor.

Leyendo la encuesta del CIS, no las crónicas de prensa que, como lamentablemente es cada vez más frecuente, omiten y distorsionan los datos a su conveniencia, puede observarse que las tablas en las que aparece la intención de voto, llevan el indicador "RECODIFICADO". Esto se debe a que la intención de voto de la coalición Unidos Podemos, se ha obtenido sumando las intenciones de voto que, por separado, tienen Podemos e IU, que son las preguntas que se incluían  en el cuestionario. Como no es evidente que la coalición del corazoncito tenga como resultado la suma de los votos de sus componentes, este dato está maximizado, cosa que los medios no se han molestado en aclarar.

Con estas consideraciones el supuesto "sorpasso" que han dado los izquierdistas, no es mas que el efecto electoral que supone sumar en la misma lista los votos de  dos coaliciones.

El resultado de la encuesta del CIS, jaleado por  los titulares de la prensa de forma muy sesgada, parece responder al diseño electoral que han hecho el PP, la patronal, algunos grupos mediáticos, contando, tal vez, con el beneplácito de algunos ex-dirigentes socialistas, consistente en agitar el espantajo del sorpasso de Podemos para presionar al PSOE a la gran coalición con el PP.

Esa estrategia no la comparte ni el equipo de Pedro Sánchez, que  no se cansa de desmentirla en cada ocasión que tiene, ni los militantes y votantes socialistas que no queremos saber nada con gobernar con el PP.

Ciertamente, si la encuesta del CIS se confirmara, nos pondría a los socialistas en una, situación complicada al tener que elegir entre la peste del PP y el cólera de Podemos, que insiste en tendernos la misma mano que hace pocos meses nos echó al cuello para ahogarnos.

Es necesario que el PSOE saque el mejor resultado posible para poder salir de forma airosa de la trampa saducea que la pinza PP-Podemos, diseñada según algunas fuentes por el inefable Julio Anguita, nos ha tendido.

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