Los símbolos de los partidos políticos son, de alguna manera, una síntesis de su ideología y sus planteamientos. El PSOE utiliza el yunke y la pluma, simbolizando el trabajo y la inteligencia. Los partidos comunistas tienen la hoz y el martillo, que significa la alianza del campo y la industria. Otros partidos utilizan sus siglas con un diseño específico, pero ¿Que significa un corazoncito de colorines? ¿Una piruleta infantil sin palo?, ¿Un alimento que baja el colesterol?
Puede significar cualquier cosa, menos una ideología política.
Como símbolo de comunicación ha sido muy criticado por los creativos de publicidad, pero como símbolo político es sencillamente incomprensible.
Pueden pretender ocultar el potaje de siglas que componen UnPo, unidos podemos, poniendo algo tan genérico, que no dice absolutamente nada.
Quizá quieren compensar el aspecto agrio, agresivo y antipático, que tiene la plana mayor de Podemos que cada vez que aparece en grupo, parecen los siete magníficos a punto de sacar el revolver.
Si lo que pretendían era dar un mensaje transversal, al margen de cualquier ideología, que guste a tirios y troyanos, no creo que lo hayan conseguido. Han propuesto un logotipo cursi y ridículo que no creo que consiga engañar a casi nadie.
Como a todo hay quien gane, Izquierda Unida, se ha dado prisa en hacer el ridículo y ha mandado desde su cuenta oficial, una foto de su nuevo coordinador general, y número 5 en las listas de Madrid, enmarcado en el corazoncito. Precioso.

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